LA PRIMER COMIDA
Este cuento tendrá un
tono jocoso pero el tema que se tratará es importantísimo y fundamental en el
éxito de una cabalgata larga y de varios días. Es una de esas cosas que se las
suele llamar: "un secreto profesional". Como la vida no tiene secretos
para nadie, aquí va el cuento:
Cuando la cabalgata se
realiza con extranjeros fundamentalmente (también sirve para locales), tenemos
que tener en cuenta muchos detalles que por pequeños o íntimos que sean no
dejan de ser importantes y en este caso que trataremos, importantisimo.
El europeo que llega a
Salta a cabalgar, lo hace con los temores propios de lo desconocido. A un país
que queda allá, en el fondo de Sudamérica. A
un país que no es de paso, sino terminal, ya que para regresar hay que
volver repitiendo camino cosa que a nadie le gusta y que en turismo es mala
palabra. A un país con un idioma distinto. A un país donde no existen
problemas raciales ni religiosos, pero nunca se caracterizó por ser muy serio y
ordenado. A un país donde la inflación era tan increíblemente grande que
causaba gracia por lo original y divertida. A realizar una actividad diferente a
lo que se hace a lo largo de todo el año. Con un grupo de personas desconocidas.
A un país que es cinco veces más grande que Francia y que tiene la mitad de
población....... y mal distribuida, ya que existen lugares con mucha
concentración y otras con muy poca gente (esto, que es uno de los atractivos, a
la vez genera una preocupación y angustia de soledad ante una emergencia).
Donde por unos días
los hábitos normales se alteran ya que la casa serán una carpa, el medio de
transporte un animal, las autopistas unas huellas de herradura, el microondas un
fogón, la cama una montura húmeda por la transpiración del caballo, el baño
la inmensidad de los cerros.
Todos estos cambios, a
los que cada uno asume voluntariamente y ésta es precisamente la aventura que
buscan, en la mayoría de los casos generan una angustia de lo desconocido que
se manifiesta, entre otras cosas, en que se secan de vientre.
Cuando esto sucede, y
sucede siempre, les duele la cabeza, y cuando les duele la cabeza lo primero que
dicen es que este viaje no es para mí, me imaginaba otra cosa, me equivoque.
Pero.... la realidad es
otra. Cualquier persona "normal" después
uno, dos, o tres días de no ir al baño se vuelve "anormal".
Luego: ir al baño es el problema. Detectado el problema, cual es la solución
?. La solución es ayudarlos a "evacuar" de entrada y para que esto
suceda es importantisima la primer comida. Mucho mate cocido, mucha ensalada,
mucha fruta seca de postre y la primer noche es "la noche de la evacuación".
Por otro lado, ir al baño
sobre una piedra o apoyado en un árbol cuesta la primera vez. Es como el primer
bochazo en un examen o la primer novia que nos cuelga. En ese momento se nos
viene el mundo encima y después lo atajamos de taquito.
Volviendo a la seriedad,
la primer comida es realmente importante porque es fundamental iniciar la
cabalgata con la gente desbastada. Cambia el espíritu, cambia el humor, cambia
el ánimo.
La segunda comida también
es importante aunque no fundamental. Guiso de arroz con mucho queso rallado que
actúa como freno por si nos excedimos en la "aceleración".